
Josefina Salomon, delegation member, at memorial wall for those killed or 'disappeared' in Chile ©Amnesty International
En general, son pocas las cosas conocidas que dan escalofríos, especialmente si son aquellas de las que mucho se ha hablado, que han pasado hace tiempo y sobre las que se ha invertido mucha tinta.
Pero cuando uno mira bien, se detiene y observa, la realidad del pasado todavía da escalofríos, porque esta más cerca de lo que nos imaginamos.
Hoy tuve la oportunidad de viajar al pasado, un pasado con el como Argentina conozco pero que nunca viví. Este fue un viaje de treinta años, de la mano de alguien que convive con esa historia de la que otros leemos, todos los días.
En un auto hice el recorrido hasta aquel lugar nefasto, donde el miedo y el crimen de ayer se mezclan con la impunidad y esperanza de hoy. Ese lugar es Villa Grimaldi, uno de los tantos centros clandestinos de tortura, exterminio y desaparición que el régimen de Augusto Pinochet instaló alrededor de Chile durante los años más oscuros del país.
