Conflictos de intereses y exclusión en la investigación y la limpieza de los vertidos de petróleo del delta del Níger

Las mujeres desempeñan un papel destacado en las actividades económicas del delta del Níger, pero se las excluye del proceso de evaluación de los vertidos de petróleo y concesión de indemnizaciones. © Amnesty International

Por Audrey Gaughran, directora del Programa sobre Asuntos Temáticos Globales de Amnistía Internacional; Madhu Malhotra, directora del Programa sobre Género, Sexualidad e Identidad de Amnistía Internacional, y Oluwatosin Popoola, investigador sobre Nigeria de Amnistía Internacional.

Acabamos de regresar del delta del Níger, donde hablamos con decenas de hombres y mujeres de comunidades afectadas por los vertidos de petróleo.

En estas conversaciones, sobre todo las mujeres compartieron con nosotros su ira, su ansiedad, su temor, su dolor y sus esperanzas. Para muchas, el hecho de quedar excluidas del proceso posterior a los vertidos de petróleo había agravado el daño causado por los propios vertidos.  

A partir del momento en que se produce un vertido en el delta del Níger, casi todo depende de la información recogida en el formulario de la visita de investigación conjunta o formulario JIV (las iniciales de Joint Investigation Visit, visita de investigación conjunta).

Siempre que hay un vertido de petróleo –y cada año se producen miles en el delta–, todos los detalles pertinentes quedan registrados en esas pocas páginas: cuándo comenzó el vertido, su causa, su volumen, la zona afectada y si la marea negra alcanza tierras de cultivo y aguas de pesca. A partir de esa información se decidirá si se conceden indemnizaciones y el importe de éstas.

Si se determina que la causa del vertido ha sido el sabotaje o la “injerencia de terceros”, los afectados no reciben nada. Si la causa es una avería, son indemnizados. La cantidad de esta indemnización depende del volumen del vertido y de sus efectos sobre la zona.

En teoría, en el proceso de la visita de investigación conjunta deberían participar las empresas petrolíferas, los organismos reguladores y la comunidad. Sin embargo, nuestras investigaciones indican que en la práctica esto es muy diferente. En ocasiones, se permite a las comunidades que participen, y en otras se las excluye. Casi siempre hay presencia policial o militar.

Los datos clave del formulario JIV los rellenan las propias compañías petroleras, algo que sin duda presenta un conflicto de intereses, pues son también responsables del pago de indemnizaciones si la causa del vertido es una avería. Los organismos reguladores están presentes en la investigación, pero a menudo carecen de capacidad para poner en tela de juicio las valoraciones de las compañías petroleras. Es bien conocida la debilidad de los organismos reguladores nigerianos del sector del petróleo (el Banco Mundial y la ONU han señalado la poca solidez del sistema). El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, valorando en 2011 la contaminación por petróleo de la zona de Ogoniland del delta del Níger, afirmó que los organismos reguladores están “a merced” de las compañías petroleras en lo que se refiere a las visitas a lugares afectados.

En el pasado, Amnistía Internacional ha encontrado indicios de vertidos atribuidos erróneamente a actos de sabotaje y de infravaloración del volumen de vertidos causados por averías. En ambos casos se trata de algo muy grave para las comunidades, que, o bien no reciben indemnización, sean cuales sean los daños causados, o reciben una indemnización mucho menor de la que les correspondería.

Muchas de las personas pertenecientes a las comunidades afectadas por el petróleo con las que hablamos sabían muy poco sobre el proceso de la visita de investigación conjunta.

Al preguntar a las mujeres de comunidades afectadas por vertidos de petróleo cuál había sido su participación en diversos procesos, uno de ellos el de la visita de investigación conjunta, su respuesta era, casi invariablemente: “¿Y eso qué es?” Algunas habían oído hablar de ello, pero incluso en el caso de las que sabían un poco más sobre el tema, la información les había llegado a través de fuentes secundarias de la comunidad, no participando directamente.

En muchas de las comunidades del delta del Níger que visitamos en los estados de Rivers y Bayelsa, las mujeres desempeñan un papel destacado en las actividades económicas, especialmente en la agricultura. Pero a pesar de que es la tierra que cultivan la que es destruida con tanta frecuencia por el petróleo, casi siempre se ven excluidas del proceso de la visita de investigación conjunta. Las empresas petroleras tratan con las élites y los jefes de los pueblos, que casi siempre son hombres. Por lo general, la indemnización se les paga a los dirigentes y a los terratenientes, que también son casi todos hombres.

Un grupo-muestra de mujeres con el que hablamos expresó claramente lo que sentían: “No necesitamos intermediarios. Queremos que hablen directamente con nosotras, que somos las responsables de garantizar que la familia tenga suficientes alimentos, ahora que nuestras tierras se han contaminado con los vertidos de petróleo y ya no son productivas ni quedan peces en nuestros ríos”.

Voluntaria o involuntariamente, las empresas petroleras y los organismos reguladores nigerianos refuerzan la discriminación por motivos de género y la marginación económica en el delta del Níger. Como las empresas petroleras sólo tratan con una élite reducida en la mayoría de las comunidades, es posible que muchas personas nunca hayan oído hablar del proceso de la visita de investigación conjunta y no conozcan su importancia.

También observamos los procesos de limpieza, dominados por “contratistas” en su mayoría hombres. Oímos numerosas quejas sobre la mala calidad de las limpiezas llevadas a cabo por contratistas no cualificados. La falta de transparencia en la concesión de los contratos de limpieza fomenta las tensiones y agrava la desconfianza entre algunas comunidades y las compañías.

Las compañías petroleras saben que el proceso de la visita de investigación conjunta y el proceso de limpieza son fundamentales para los derechos humanos y el medioambiente en el delta del Níger, y de hecho algunas están esforzándose por mejorar su respuesta.

Pero se trata de problemas muy arraigados y no basta con meros cambios cosméticos a los formularios JIV o las comunicaciones. Es esencial que haya una verdadera transparencia sobre el origen de todos los datos y una participación significativa de las comunidades afectadas.

Es urgente garantizar que las mujeres en particular tengan acceso directo a la información sobre los procesos de investigación y limpieza de los vertidos de petróleo, que deben ser inclusivos y transparentes. Esto supondría un importante paso hacia el empoderamiento de las mujeres, que sufren las consecuencias de los vertidos, tanto en sus medios de subsistencia como en su bienestar general.

Más información:
La contaminación causada por Shell en el Delta del Níger: lo bueno, lo malo y la búsqueda incesante de la justicia (blog, 1 de febrero de 2013)
Resolución sobre los vertidos en Nigeria: Un pequeño avance en el camino hacia la justicia (blog, 21 de diciembre de 2012)
La verdadera “tragedia”. Demoras e inacción frente a los vertidos de petróleo del delta del Níger (informe, 10 de noviembre de 2011)

Posted in Derecho a la salud, Derechos de la mujer, Derechos económicos, sociales y culturales, Empresas y derechos humanos, Explotación de los recursos naturales, Nigeria | 1 Comment

  1. Andrés says:

    Una vez más, el egoísmo “HUMANO” se manifiesta en su desorden psicológico.

    Esperamos que muy pronto el gobierno Nigeriano acttue, de inmediato con la máxima rigor y transparencia al completo de efectos causados por la injustícia ecológica, incluido humanos de origen en la zona. Correspondiendo al bien estar de todos en todos los sentidos…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>