Activistas de la oposición egipcia en el banquillo de los acusados

Policía antidisturbios en el exterior del Quinto Tribunal de Distrito de Conciliación el 13 de mayo. © Amnesty International

De la delegación de Amnistía Internacional en Egipto

Al llegar al Quinto Tribunal de Distrito de Conciliación, en El Cairo, el 13 de mayo, vimos a simpatizantes de detenidos políticos y miembros de la policía antidisturbios.

Activistas de la oposición, abogados de derechos humanos y amigos y simpatizantes se habían reunido ante la sede del tribunal para mostrar su solidaridad con Ahmed Douma, activista que está siendo juzgado por “insultar al presidente”. También se habían congregado allí para apoyar a otros seis procesados cuyas causas iban a verse en apelación. Habían sido declarados culpables de participar en actos violentos tras las protestas del 30 de abril ante el mismo tribunal.

Fue especialmente emotiva la presencia de Sayed Ibrahim Abdel Latif, cuyo hijo Mohamed había muerto por disparos durante las protestas antigubernamentales del 28 de enero de 2011. Dijo a Amnistía Internacional que no podía creer que quienes pensaba que eran los responsables de la muerte de su hijo y la de otros manifestantes hubieran salido libres de la sede del tribunal tras resultar absueltos mientras que los “revolucionarios” estaban entre rejas. Y pronosticó que las protestas continuarían hasta que se alcanzaran los objetivos de libertad, justicia y dignidad social de la “Revolución del 25 de enero”.

Activistas de la oposición, abogados de derechos humanos y amigos y simpatizantes se habían congregado ante la sede del tribunal para mostrar su solidaridad con Ahmed Douma. © Amnesty International

Para gran alivio de los presentes en la sala del tribunal, Amr Abdel Zaher, Omar Imad Eddin Ali, Mostada al Said Mostafa, Ahmed Mohamed Mohamed, Mohamed Farahat al Said y Abdallah Ahmed Ibrahim fueron absueltos de todos los cargos de violencia relacionados con las protestas ante la sede del tribunal. La noticia fue recibida con alaridos de alegría y lágrimas de satisfacción, y con gritos de “Alá es grande” mezclados con los de “Abajo el líder supremo”, en alusión a Mohamed Badii, líder supremo de la Hermandad Musulmana.

Los seis habían sido declarados culpables el 2 de mayo por un tribunal inferior y condenados a cumplir cinco años y medio de cárcel y a pagar fuertes multas por comportamiento violento –que incluía destruir propiedad gubernamental y atacar a funcionarios– en procedimientos que no cumplían las normas internacionales sobre juicios justos. De hecho, no se notificó la fecha de la vista –que se celebró dos días después de su detención– a sus abogados, que no tuvieron oportunidad de estudiar los sumarios de sus causas ni de preparar su defensa.

Los seis fueron detenidos en las inmediaciones del Quinto Tribunal de Distrito de Conciliación cuando las protestas degeneraron en violencia. Uno de los detenidos era un joven periodista, Omar Imad Eddin Ali, que estaba cubriendo la información sobre los hechos. Según su amiga Aya Magdi, a la que miembros de la policía antidisturbios habían golpeado con palos en la espalda y los brazos, Omar estaba tomando fotografías cuando lo detuvieron. Entre otros detenidos había un repartidor de comida que estaba entregando un pedido y dos estudiantes que estaban esperando un autobús con destino a Suez, su ciudad natal.

El ambiente tras el juicio de Ahmed Douma no fue ni mucho menos tan festivo, ya que el juez aplazó el fallo hasta el 3 de junio. Los procedimientos, a los que asistió un nutrido grupo de abogados de derechos humanos, simpatizantes y medios de comunicación, se vieron empañadas desde el principio por la actuación de miembros de la policía antidisturbios, que golpearon a varias personas con sus porras cuando éstas intentaron entrar precipitadamente en la sala del tribunal. Todo esto ocurrió en presencia de nuestra delegación. Hubo escenas caóticas delante de la sala, gente empujándose entre sí mientras intentaba entrar. La policía antidisturbios no consiguió dominar la situación y recurrió a la fuerza excesiva como es habitual.

El preso de conciencia Ahmed Douma fue detenido el 30 de abril en Tanta, en la gobernación de Gharbiya, adonde había acudido para ser interrogado en relación con los cargos por “insultar al presidente”. Las acusaciones contra él se basan en una llamada telefónica que hizo a un programa de televisión el 25 de febrero, en la que calificó de “asesino” al presidente Mohamed Morsi por su presunta negativa a resolver las muertes de manifestantes de la oposición durante su gobierno. Ante el tribunal sostuvo que consideraba al presidente Morsi, en su calidad de máxima autoridad del Estado, políticamente responsable de las violaciones de derechos humanos cometidas durante su mandato.

Los abogados de Ahmed Douma presentaron una serie de argumentos de procedimiento y de fondo para solicitar su absolución. Asimismo pidieron al tribunal que respetara la libertad de expresión y el derecho de las personas a ejercer la crítica pacífica contra sus gobernantes, y pusieron como ejemplo el caso de Ahmed Orabi. Considerado héroe nacional por enfrentarse al colonialismo británico a finales del siglo XIX, no había sido encarcelado a pesar de haber criticado a las autoridades egipcias de la época.

Amnistía Internacional lleva años pidiendo que se reforme la legislación que penaliza actividades que sólo suponen el ejercicio pacífico de la libertad de expresión. Durante el régimen del ex presidente Hosni Mubarak se utilizaban las amplias e imprecisas disposiciones del Código Penal y el Código de Prensa para castigar y disuadir de expresar la opinión disidente.
Es una vergüenza que un gobierno que ha llegado al poder precisamente porque la población egipcia ejerció su derecho a la libertad de expresión y reunión esté empleando las mismas tácticas para silenciar a quienes lo critican. Si pretenden romper con el pasado, las autoridades egipcias deben poner en libertad a Ahmed Douma de inmediato y sin condiciones y tomar medidas para derogar toda la legislación que reprime la libertad de expresión.

Más información:
Activistas opositores en la “jaula” de los acusados mientras continúa la represión (blog, 9 de mayo de 2013)
Egipto: detenido un activista por “insultar al presidente” (declaración pública, 3 de mayo de 2013)
Más acusados en la escalada represiva de la libertad de expresión y la disidencia en Egipto (artículo, 3 de abril de 2013)

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