“No más Beatrices”: Haciendo historia en Montevideo

“Nuestras decisiones sobre nuestros cuerpos deben ser respetadas”: Jóvenes activistas de Amnistía Internacional de toda América Latina y el Caribe reunidos la semana pasada en Montevideo (Uruguay). © Amnesty International

De la delegación de Amnistía Internacional en Montevideo (Uruguay)

“Todavía lo estamos celebrando”, dijeron los activistas sobre el histórico acuerdo alcanzado en la capital uruguaya la semana pasada, en la Primera reunión de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo de América Latina y el Caribe.

El Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo fue alcanzado tras cuatro días de intenso debate entre jóvenes y miembros de la sociedad civil. Participaron más de 800 representantes de 24 organismos regionales e internacionales y de aproximadamente 260 organizaciones no gubernamentales, entre ellas Amnistía Internacional.

Los representantes de 38 países de toda América Latina y el Caribe aceptaron, entre otras cuestiones resaltadas, que debían:

- invertir en educación sexual integral;
- proporcionar acceso a la información y a servicios de buena calidad de manera oportuna y confidencial; y
- combatir y eliminar todas las formas de discriminación y violencia contra las mujeres. Esto es crítico en una región donde la violencia basada en el género está adquiriendo dimensiones epidémicas.

Otro avance fue el reconocimiento de que los derechos sexuales son independientes de la reproducción y van de la mano del derecho a una vida sexual satisfactoria y sin riesgos.

Jóvenes activistas luchan por sus derechos
Sabrina Frydman, de Argentina, estaba entre las 13 jóvenes activistas de oficinas de Amnistía Internacional de toda la región de América Latina y el Caribe que se reunieron con otros jóvenes antes de la conferencia para concretar sus prioridades y llamamientos principales.

“Es, sin duda, un gran desafío –nos contó–. [...] 80 jóvenes de más de 17 países de la región nos reunimos a debatir qué futuro queremos y de qué manera hacemos llegar nuestra voz a los y las representantes de nuestros Gobiernos.”

Pero finalmente el resultado fue positivo. En la sesión inaugural de la conferencia se leyó una firme declaración que hacía hincapié en la educación sexual integral, el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva y la participación sustantiva de los jóvenes en los procesos de toma de decisiones. Fue “un proceso de negociación arduo y muy enriquecedor”, dijo Sabrina.

Vicente, representante de Amnistía Internacional Paraguay de 26 años, comentó: “Me siento enriquecido por haber conocido a jóvenes que están trabajando en diferentes lugares sobre las mismas temáticas e intentan hacer posible un cambio.” “Una gran experiencia desde el ejercicio de pensarme yo como activista” dijo Lucía, representante de Amnistía Internacional Uruguay de 23 años.

Sin duda los beneficios reales conseguidos con el Consenso –en el que los Estados han acordado dar prioridad a la prevención del embarazo no deseado en la adolescencia, y en el que se reconoce expresamente a niños, niñas, adolescentes y jóvenes como “sujetos de derechos y actores del desarrollo”– son un gran logro para los jóvenes de la región, que trabajaron sin descanso para movilizarse en torno a la conferencia.

Los jóvenes representan una cuarta parte de la población de América Latina y el Caribe. Como dice Sabrina, “nuestras decisiones sobre nuestros cuerpos deben ser respetadas”.

No más Beatrices
El reciente caso de Beatriz, la joven que (en el contexto de la prohibición total del aborto en El Salvador) finalmente pudo someterse a una cesárea para salvar la vida gracias a la presión internacional ejercida durante meses sobre las autoridades salvadoreñas, despertó indignación internacional e inspiró a miles de personas para actuar sobre su caso.

“No más Beatrices” dijo Sara García, activista de los derechos sexuales y reproductivos de El Salvador. © Amnesty International

Como dice la activista salvadoreña Sara García, “la indiferencia del Estado ante esta brutal situación de injusticia fue escandalosa”.

Las leyes de América Latina y el Caribe están entre las más restrictivas del mundo en materia de aborto, que está totalmente prohibido en cinco países; por eso el mensaje enviado desde Montevideo reviste tanta importancia.

El innovador consenso insta a los Estados a “considerar la posibilidad de modificar las leyes, normativas, estrategias y políticas públicas” relativas al aborto “para salvaguardar la vida y la salud de mujeres y adolescentes, mejorando su calidad de vida y disminuyendo el número de abortos”.

Incluye el reconocimiento expreso de que penalizar el aborto no reduce el número de abortos que se practican pero sí causa la muerte o lesiones graves a muchas mujeres y niñas.

Asimismo insta a garantizar, en los casos en que el aborto es legal o está despenalizado en la legislación nacional, la existencia de servicios de aborto seguros y de calidad para las mujeres con embarazos no deseados.

“No queremos más Beatrices en El Salvador, ni en América Latina y el Caribe”, declaró Sara.

Mirando al futuro
Todavía son muchas las mujeres y niñas de América Latina y el Caribe que no se sienten verdaderas dueñas de sus cuerpos. Constantemente se les impide tomar sus propias decisiones sobre su vida sexual y reproductiva.

Si no estos acuerdos se hacen valer, las cosas empezarán a ser mucho más justas en la región, y los derechos sexuales y reproductivos serán una parte real de los derechos humanos para todas las personas.

Ahora los Estados deberán atenerse a sus compromisos. Es muy importante, sobre todo, que se atengan a la promesa de asignar recursos para respaldar sus compromisos, y de reconocer la importancia de establecer mecanismos claros de seguimiento y rendición de cuentas en los que participe la sociedad civil en toda su diversidad.

Mientras, los dirigentes mundiales continúan con su reunión para examinar los progresos sobre el Programa de Acción de El Cairo de 1994. A continuación, ya en septiembre, gobiernos de toda la región de Asia y Oceanía se reunirán en Bangkok.

Actúa ya
Participa en nuestra campaña Mi cuerpo, mis derechos para que los derechos sexuales y reproductivos de los jóvenes no desaparezcan de la agenda internacional.

Más información
Más información sobre el Consenso de Montevideo en Derechos sexuales y reproductivos en America Latina y el Caribe: acuerdo histórico de gobiernos de la región.

Posted in América, Derechos de la mujer, Exige Dignidad, Mujeres, Niños y niñas, Salud materna y derechos reproductivos | 1 Comment

  1. Carmiña Ramos Santander. says:

    Quiero participar en la campaña “Mi cuerpo, mis derechos”.
    Sugiero muy cordialmente, agregar a la campaña las palabras “Mi vida” pues le agrega el derecho fundamental que está en riesgo, partiendo de la integralidad que se defiende e involucra el concepto de vivir en la plenitud de los derechos.
    Cualquier tarea pendiente, estaré atenta a realizarla.
    Un cálido y femenino abrazo.

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